Revista del Pensamiento Político

Sinaloa juega fútbol y mete goles en los mundiales

Édgar Francisco Hernández Cervantes, “Borre Hernández”.

Con el gol que le dio a México el triunfo por la mínima ante Corea del Sur, Luis Romo, originario de Los Mochis, Ahome, se convirtió en el tercer sinaloense en anotar en un Mundial.

El primero en darnos esa enorme satisfacción fue Jared Borgetti, oriundo de Culiacancito, quien marcó en Corea-Japón 2002 contra Ecuador y, en ese mismo torneo, nos regaló uno de los goles más inolvidables en la historia de la Selección Mexicana: aquel remate de cabeza, de espaldas al arco, ante Italia, con Gianluigi Buffon en la portería, campeón del mundo con Italia en 2006 y figura emblemática de la Juventus durante muchos años.

Borgetti, por cierto, es el máximo anotador de la Selección Mexicana con goles de cabeza, con 23 en total, y el tercero en la tabla histórica general, con 46 tantos, sólo por debajo de Raúl Jiménez, con 47, y de Javier “Chicharito” Hernández, con 52. Ídolo de Santos Laguna, campeón de goleo en dos ocasiones y también dos veces campeón con ese club, Borgetti tiene una estatua en el estadio del equipo lagunero: justamente rematando de cabeza, tal como respondía a las perfectas asistencias de su compañero de equipo, Rodrigo “El Pony» Ruiz. 

El otro sinaloense que rompió las redes con la Selección fue el mochitense Omar Bravo, quien logró un doblete contra Irán en el Mundial de Alemania 2006.

Dice Eduardo Sacheri, escritor argentino y apasionado de este deporte, que “el fútbol es un juego donde depositamos cosas más importantes que el juego”. Y tiene razón. El gol de Romo representa un rayo de esperanza, no sólo para la Selección Mexicana, que con ese triunfo puso un pie en la siguiente fase, sino también para nuestro estado, que desde septiembre de 2024 atraviesa una situación compleja a causa de la violencia. Una realidad que incluso ha obligado a Dorados de Sinaloa a jugar como local en Tijuana y no en Culiacán.

Por eso, este gol del joven ahomense y actual jugador de las Chivas del Guadalajara, también nos recuerda que Sinaloa, ampliamente reconocido por su tradición beisbolera, es uno de los estados que más futbolistas profesionales aporta al balompié nacional: actualmente ocupa el tercer lugar, con 27 jugadores de primer nivel. Nos recuerda, además, que hay muchas cosas positivas que distinguen a nuestra tierra y que, aun en medio de la adversidad, una luz brilla en el camino.

Sería completamente injusto pedirle al fútbol que resuelva nuestros problemas. Pero, al menos, de vez en cuando nos regala una tregua en medio de la tempestad. Se cuenta que durante la Primera Guerra Mundial, dos ejércitos rivales pausaron hostilidades para jugar un partido de fútbol en el día de Navidad. Toda proporción guardada, pero algo similar he sentido en estos dos últimos partidos de la Selección jugando en canchas mexicanas. Una pausa, un respiro, un momento para festejar los goles y la alegría compartida. 

Borre Hernández. 


Publicado

en

por

Etiquetas: