Revista del Pensamiento Político

Va mi brindis por Holanda

Sergio Alberto Cervantes

1978 fue el año de mi primer mundial. Tenía 10 años y cursaba apenas quinto año de primaria. No pude ver muchos partidos no sé porqué, porque tele si había en casa, pero en aquellos tiempos la señal era muy mala y las antenas de techo no tenían palabra.

No recuerdo casi nada, ni equipos ni jugadores, incluyendo a la propia selección de México, de vergonzoso desempeño. Si que recuerdo esa gran final entre Argentina, país anfitrión, y Holanda, la gran sensación del futbol mundial en aquellos tiempos. Nombres como Naninga, los hermanos Van de Kerkhof, Ardiles, Pato Fillol, Kempes, quedaron grabados en mi memoria para siempre, con el hierro quemante que decía Argentina78.

 Todavía recuerdo como si hubiera sido ayer ese gol del Matador Kempes, con su larga cabellera al viento como un dios griego, que entró a saco al área quitándose  a los holandeses como si.fueran moscas y anotando con la punta de su bota el gol que  definió el campeonato. Fue apoteósico. 

Debo confesar que Holanda me gustaba muchísimo, me deslumbraban sus nombres, electrizantes para un niño que nunca había salido de su pueblo natal del norte de Sinaloa. No me hubiese molestado que Holanda se hubiere alzado con la Copa del Mundo. Pero la pobre no ha tenido buena suerte. Eterna segundona, no pudo coronarse en aquella ocasión habiendo traído a América un auténtico trabuco, al que únicamente le hizo falta el mejor jugador del mundo de aquellos tiempos, el gran Johan Cruyf.

Quizás este mundial sí sea su mundial, no por los jugadores que presenta, que a decir verdad no son de gran renombre en la actualidad, sino porque un gurú de los números y las estadísticas ha predicho que la mismísima Holanda, la tres veces subcampeona del mundo, la de la revolución del futbol total, la de Cruyf, Naninga, Gullit, Rijkhaard, Koeman, Sniper Snaider, Roben, Kluivert, Dijk, de Jong, Depay, etcétera, hoy será por fin campeona del mundo en el Torneo de Futbol FIFA 2026.

El gurú Joaquin Klement no se ha equivocado, hasta el momento; ¿cómo  podría hacerlo? Es alemán, y ellos no se andan con juegos. Va, pues, mi brindis por Holanda. (Pobre México, tan lejos de Europa y tan cerca de Concacaf).


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