Revista del Pensamiento Político

Ilusión versus realidad

Jorge Gastélum.

Me dice César Velázquez: oye, en nuestra página web voy a abrir, esta semana, un espacio para hablar del mundial desde la perspectiva y el formato que cada quien quiera. Así que envíame algo desde la perspectiva cruzazulina. ¿Cómo la ves? 

Le contesto que yo no sé de futbol, pero insistió e insistió, hasta que le dije: bueno, voy a escribir y si me sale algo bueno te lo envío.

¿Cómo hacer un comentario sobre la selección de Javier Aguirre? A partir de preguntas, que es como yo funciono.

¿Tiene posibilidades la selección de Javier Aguirre y las televisoras de ganar el campeonato del mundo, que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá?

¿Cómo responder a esa pregunta si no sabes de futbol? Pues creo que nada más con datos objetivos. A ver:

La selección de Javier Aguirre (el llamado Tri mexicano) tiene muy pocas posibilidades reales de ganar la Copa Mundial 2026, aunque cuenta con ventajas significativas como local. 

Las probabilidades de que México gane el torneo son muy bajas, según las casas de apuestas y analistas avezados, que colocan al equipo mexicano fuera del top 10-15 entre los favoritos. 

Otros datos por los que es poco probable que gane la selección de las televisoras:

  1. Nivel competitivo global: los favoritos claros son España, Francia, Inglaterra, Argentina (defensora del título), Brasil… México está alrededor del puesto 15 en el ranking de FIFA, lo que es suficiente para la calidad de CONCACAF, pero insuficiente para dominar a las élites europeas y sudamericanas en eliminatorias directas. 
  2. México suele avanzar en la fase de grupos, pero cae en octavos de final (el famoso «quinto partido»). En 2022 salió en fase de grupos. No llega a cuartos desde 1986 (cuando fue local). No ha ganado nunca un Mundial (excepto en categorías menores).
  3. Plantel: Aguirre ha armado un equipo competitivo con mezcla de experiencia (Raúl Jiménez, Edson Álvarez, etcétera) y jóvenes, y ha ganado torneos regionales como la Copa de Oro y la Nations League. Pero la brecha con las potencias es notable en calidad individual y consistencia.
  4. Formato del torneo: con 48 equipos es más accesible llegar lejos (más rondas iniciales), pero para ser campeón hay que ganar siete partidos contra rivales cada vez más duros. México es favorito para ganar su grupo, no el torneo. 

Aunque hay factores a favor de la esperanza:

  1. Ventaja de localía: como co-anfitrión (junto a EE.UU. y Canadá), juega la mayoría de partidos en México (Azteca, Guadalajara, Monterrey). El apoyo del público, la familiaridad con altitudes, clima y otras condiciones, y el calendario favorable, pueden impulsar mucho. Empieza el torneo contra Sudáfrica en el Azteca. Los sudafricanos volverán a ver a Ochoa y Aguirre después de su mundial en Johannesburgo, el año 2010 (ya está mayorcito Ochoa, pero a Sudáfrica Aguirre llevó al Conejo Pérez). Es cierto que también lleva al más joven del torneo: Gilberto Mora, pero promediar edades entre él y Ochoa (28 años), no nos dará un dato efectivo. 
  2. Grupo accesible (Grupo A): México, Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. Debería clasificar fácil a la siguiente ronda (probabilidad alta como primero de grupo). 
  3. Trabajo de Aguirre: en su tercer ciclo, ha estabilizado al equipo (buen récord reciente), con enfoque defensivo y pragmático. 
  4. Formato expandido: más oportunidades de sorpresas y caminos más largos.

Lo más esperable es que México llegue a octavos o cuartos (aprovechando la localía), rompiendo la maldición del quinto partido. Ganar el Mundial sería una hazaña histórica casi milagrosa, que requeriría muy mala pata de los rivales, inspiración máxima y mucha (pero mucha) buena suerte. 

La ilusión está viva por ser local; la alimentan las televisoras (cada cuatro años hacen lo mismo). Pero visto con objetividad, México no es candidato. 

Con todo, no puedo dejar de decir: ¡Vamos México, pero con los pies en la tierra, no en el mundo de la ilusión!

Aunque hay factores a favor de la esperanza:

  1. Ventaja de localía: como co-anfitrión (junto a EE.UU. y Canadá), juega la mayoría de partidos en México (Azteca, Guadalajara, Monterrey). El apoyo del público, la familiaridad con altitudes, clima y otras condiciones, y el calendario favorable, pueden impulsar mucho. Empieza el torneo contra Sudáfrica en el Azteca. Los sudafricanos volverán a ver a Ochoa y Aguirre después de su mundial en Johannesburgo, el año 2010 (ya está mayorcito Ochoa, pero a Sudáfrica Aguirre llevó al Conejo Pérez). Es cierto que también lleva al más joven del torneo: Gilberto Mora, pero promediar edades entre él y Ochoa (28 años), no nos dará un dato efectivo. 
  2. Grupo accesible (Grupo A): México, Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. Debería clasificar fácil a la siguiente ronda (probabilidad alta como primero de grupo). 
  3. Trabajo de Aguirre: en su tercer ciclo, ha estabilizado al equipo (buen récord reciente), con enfoque defensivo y pragmático. 
  4. Formato expandido: más oportunidades de sorpresas y caminos más largos.

Lo más esperable es que México llegue a octavos o cuartos (aprovechando la localía), rompiendo la maldición del quinto partido. Ganar el Mundial sería una hazaña histórica casi milagrosa, que requeriría muy mala pata de los rivales, inspiración máxima y mucha (pero mucha) buena suerte. 

La ilusión está viva por ser local; la alimentan las televisoras (cada cuatro años hacen lo mismo). Pero visto con objetividad, México no es candidato. 

Con todo, no puedo dejar de decir: ¡Vamos México, pero con los pies en la tierra, no en el mundo de la ilusión!


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