Los actores de la oposición política al obradorismo son los partidos y algunos grupos organizados de la sociedad civil, hoy inmersos en la conformación de un frente común para participar en las elecciones del 2024. La experiencia aliancista es primera en este tipo puesto que organismos privados y personalidades sin filiación partidista participan activamente. Quienes han asumido la responsabilidad de llevar adelante esta inédita tarea política, han tenido el cuidado de ventilar sus trabajos de cara a la opinión pública, en general han hecho bien las cosas, por eso es que asombra escuchar voces exigentes en algunas críticas que juzgan lo nuevo con las ideas de siempre. Algunos cuestionamientos son razonables y por lo tanto bienvenidos, pero no faltan los puntillosos que poco contribuyen a mejorar un proceso de prueba, error y corrección que pueden ser de gran beneficio para el resultado final. El detallismo de algunos críticos con el que supuestamente encontrarán diablillos escondidos, lleva a esos críticos a querer tirar el agua de la bañera con el niño adentro en tanto que a otros participantes los induce a defeccionar a las primeras de cambio. Errores sin remedio, que por más lamentables que puedan ser, no van a interrumpir un esfuerzo plural en el que los que permanecen anteponen el interés general a los de índole particular.
Cada actor participante tiene su propia balanza con la que define su postura en la empresa cooperativa. Si bien el dilema es el mismo, ir solos o en alianza, es distinta la ponderación que dan a las opciones que tienen enfrente, cada uno las valora o da un cierto peso propio a una cosa u otra. En el PRD el dilema es juntos o la pérdida del registro, en el PRI es aliados o quedar en un partido sin militancia, fuerza y posiciones, la opciones del PAN son la mediocridad de siempre o asumirse como partido de futuro. El dilema de la sociedad civil organizada participante no es igual al de los partidos políticos, si decide participar, o le entra desde ya o se espera hasta el día de las elecciones. Todo indica que los principales partidos de oposición y la sociedad civil han decido participar coordinadamente. ¿Alguna experiencia similar anterior que pueda ayudar? Ninguna. ¿Es lo mejor que hasta ahora se ha podido hacer por parte de demócratas y liberales de este país? Sí, por supuesto. ¿Faltan acuerdos entre todas las partes? Sí, pero lo logrado hasta ahora es muy importante y muestra que habiendo voluntad política y compromiso social es posible llegar a buen puerto. ¿Tendrá éxito? Quién sabe, pero mucho depende de la autenticidad con que participen esos tres partido políticos (en nada depende del negocio MC de Dante).

