Revista del Pensamiento Político

CÓMO SE VIVIÓ EL 5 DE ENERO 2023 EN CULIACÁN

Culiacanazo, Versión 2.0

Por Jaime Félix Pico Cronista

Desperté a las 6:30 en punto de la mañana, la costumbre de tomar el celular, revisar, primero la hora y después el whatsapp, al abrirlo en “La Crónica” desplegó un mensaje que envió de madrugada el cronista Luis Antonio García que anunciaba que la ciudad estaba sufriendo ataques violentos como los que se dieron en el “Culiacanazo Versión 1.0” (17 octubre del 2019) y recomendaba no salir de casa.En ese momento no conocía el origen de los ataques, ni a quien o quienes iban dirigidos. Recordé que antes de acostarme, la noche anterior, escuché a lo lejos detonaciones de arma de fuego, no les di importancia pues seguido ocurre y me fui a dormir.

Los mensajes empezaron a circular previniendo a la población que permaneciera en casa, salvo alguna emergencia; la SEPYC publicó AVISO de suspensión de clases en todos los niveles y en todo el estado, y el gobierno suspendió actividades hasta nuevo aviso.Audios, videos y “memes” difundieron en redes sociales la detención del hijo del Chapo Guzmán, apodado “El Ratón” y de nombre Ovidio, que se hizo famoso tres años y tres meses atrás como objetivo principal del fallido operativo ejecutado por la Marina y el Ejército Nacional y por la DEA -dijeron- que terminó con la liberación forzada por motivos humanitarios que determinó el presidente López Obrador.Al “Ratón” lo vistió de héroe esa decisión de la máxima autoridad gubernamental legitimando la política de seguridad pública “Abrazos no Balazos”; gracias a su liberación, n aquel evento, los ejércitos que comanda se retiraron a sus madrigueras pese a que habían mostrado su músculo bélico al sitiar estratégicamente la ciudad amenazando con tomar las instalaciones de la IX Zona Militar donde estaban inermes y sin protección las familias de los militares.

Pero hoy 5 de enero del 2023, amaneciendo el año, todo fue distinto, por lo menos porque ahora sí se consumó la detención de tan apetecida presa (más por USA que por México) lo cual ocurrió en la madrugada de hoy en una zona rural del noreste de la ciudad conocida como Jesús María, cabecera de la sindicatura del mismo nombra que colinda con el icónico municipio de Badiragüato cuna de los capos más reconocidos de Sinaloa y quizá del mundo.

Igual o peor que hace tres años resultaron hoy las reacciones violentas de las huestes de los “chapitos” que fueron, quizá, sorprendidos pero de inmediato echaron andar su maquinaria bélica y a la “plebada” para tomar la ciudad bloqueando las principales avenidas y calles de Culiacán así como las salidas norte y sur, hacia Los Mochis y Mazatlán respectivamente, secuestrando vehículos, incendiándolos en la vía pública quedando como obstáculos a la movilidad.

Lo más notable de este jueves negro versión 2.0 fue que la organización criminal mostró avances sorprendentes en sus tácticas militarizadas, en esta ocasión asaltaron el aeropuerto Internacional de Culiacán, intentaron dinamitar la pista y balacearon naves militares y comerciales que estaban en modo de aterrizaje o despegue, los sicarios irrumpieron en las instalaciones provocando el caos, el terror y el miedo en casi cinco centenares de personas, entre personal de servicios y pasajeros, que estaban por abordar sus vuelos o llegando a la ciudad. El asalto al aeropuerto de Culiacán seguro pasará a la historia de la aviación comercial moderna de México como una acción inédita y de alto impacto que no se había dado en ningún aeropuerto local y dada su magnitud enciende los focos rojos y las alarmas visibilizando ante las autoridades responsables de la seguridad pública de lo que son capaces estos delincuentes a quienes nadie, por miedo o complicidad, quiere ponerle freno.

Las cuentas de whatsapp que utilizamos los cronistas, seminaristas e historiadores estuvieron muy activas difundiendo información sobre lo que estaba pasando con la finalidad de prevenir acerca de las zonas más peligrosas o violentas de la ciudad. Sin embargo, es significativo el número de noticias que se difunden sin la debida contextualización, o verificar lo sucedido, lo que vino a incrementar el clima de inseguridad y el miedo entre los habitantes que nos sentimos indefensos en eventos críticos y violentos.Al filo del mediodía el Secretario de Seguridad Pública del estado difundió por redes sociales un informe de lo ocurrido hasta ese momento resaltando la nota de que la situación estaba ya bajo control, reiterando a la población que permanecieran en sus casas hasta que se controlara totalmente la situación.La televisión nacional y extranjera dio puntual seguimiento al resultado del operativo realizado anunciando, primero, que había sido detenido Ovidio, llevándose la nota de ocho columnas, y que era trasladado vía aérea, sin especificar datos, hacia la CDMX especulando sobre la prisión de alta seguridad que pudiera garantizar la seguridad de tan afamado y peligroso futuro huésped, después de presentarlo a la Fiscalía y al Ministerio Público Federal.Sin demeritar la información televisiva que aseguraba la detención, esperamos la versión oficial del gobierno federal lo cual tuvo lugar en una largamente esperada (por los reporteros) rueda de prensa en la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno federal donde la Secretaria Rosa Isela Rodríguez abrió la sesión explicando que el operativo fue una acción estratégica debidamente planeada por las fuerzas nacionales para después dejar la palabra en boca del Secretario de la Defensa Nacional quien leyó un informe muy cuidado en términos legales evitando caer en imputaciones que después fueran a manchar el “debido proceso” y llamando al detenido, como ahora se acostumbra, Ovidio “N”.

Los términos utilizados por el general Luis Crescencio Sandoval tuvieron la finalidad de dejar claro que las fuerzas armadas mexicanas que lograron la recaptura de Ovidio Guzmán actuaron estrictamente conforme a derecho y respetando cabalmente los Derechos Humanos de los indiciados; fue una acción conjunta -dijo- entre la Marina, la Guardia nacional, el Ejército, coadyuvando con ellos las policías estatales y municipales.

Si bien es cierto que el informe estuvo redactado más en términos legales que como documento que aportara información objetiva acerca de qué y cómo sucedieron los hechos, según lo esperaba el público, su impacto no fue muy significativo y creo no satisfizo las expectativas de quienes los estuvieron esperando con ansias. La expresión corporal del general y el tono de su voz al dar lectura al informe denotaron prudencia, no echar las campanas a vuelo en señal de triunfo ni exaltaciones autoritarias, lo cual dio veracidad y confianza al público que lo escuchaba con mucha atención, sea presencial o por televisión o radio. Este estilo de comunicar pretende recuperar la credibilidad y prestigio perdido en su participación en el operativo fallido, que le acarreó al ejercito un desprestigio inmerecido, pues le cargaron todo lo que no se hizo bien y de pilón de ser consecuente con la política de “abrazos no Balazos” pese a los atentados que han sufrido algunos de sus miembros por parte del crimen organizado.Tomada de nuevo la ciudad, esta narrativa bien se puede titular como “Crónica de un Sitio de Ciudad Anunciado”, pues todos los habitantes de Culiacán que tuvimos la anterior experiencia sabíamos que si intentaban recapturar al Ovidio o a cualquiera de sus hermanos, iba a ocurrir exactamente lo mismo y con mayor intensidad. Por una sencilla razón, las autoridades federales en cuatro años poco se han ocupado de podar el árbol del trasiego de drogas y sin costos legales para sus protagonistas de tal manera que los líderes delincuenciales cada vez más se preparan, se pertrechan con armas poderosas para repeler cualquier operativo de este calibre, venga de quien venga.

Por la tarde empezaron a llegar notas de vandalismo en tiendas de conveniencia, OXXOS, y los grandes supermercados, acciones delictivas a cargo de la población anónima que se aprovecha de la ingobernabilidad y ausencia total de policía vigilante, sea ejército, guardia nacional o policía local. Actuando con total impunidad se vieron escenas grotescas de asalto a tiendas robando víveres y todo tipo de bienes muebles que se expenden en esos establecimientos.Con toda seguridad que mañana van amanecer cerrados los mercados y la población va a sufrir el desabasto, escasez de alimentos, en tanto el gobierno retoma el control de la situación.Igual ocurrirá con los viajeros que vinieron a pasar las vacaciones de navidad que ya planeaban regresar a sus lugares de origen; el aeropuerto cerrado, vuelos cancelados y el autotransporte terrestre de pasajeros suspendidas sus operaciones, sin contar con ninguna otra alternativa para regresar a sus hogares con todas las consecuencias que esto implica.

Por la televisión nos enteramos de que el prisionero ya había llegado a CDMX, presentado en la Fiscalía general y llevado al penal de alta seguridad en el Estado de México; difundieron escenas de un convoy de vehículos militares tipo “rinoceronte” bien artillados y escoltados por motociclistas, los reporteros esperaban afuera de los edificios donde estimaban debía llegar para registrar la llegada. Hasta el momento, son las 21:00 horas, no se ha difundido ninguna fotografía del detenido como es usual en estos casos, solo se sabe por declaraciones oficiales que esta noche Ovidio “N” dormirá en el penal del Altiplano.Mientras cae la noche el temor de la población se acrecienta por aquello de que la obscuridad es terreno fértil para delinquir. Sentimos estar a la deriva, sin protección, desconfiamos de las declaraciones de las autoridades de que mañana se retoma el control de la situación, de nuevo la normalidad y reanudarán las actividades cotidianas sin problemas pues estará todo bajo control. Deseo de corazón que así sea por la seguridad y tranquilidad de nuestras familias, hijos y nietos.¿Qué nos espera mañana y los días que siguen? La incertidumbre, el miedo y la desinformación mantendrán a la población a la expectativa hasta en tanto no se aclare qué es lo que realmente pasó y qué medidas se tomarán para garantizar seguridad a la población ante un escenario donde “la fiera” está herida y clama por la libertad y seguridad de su líder. Mientras, seguiremos confinados como en la pandemia para evitar formar parte de las estadísticas de este horroroso, preocupante evento delictivo que esperamos que nunca jamás vuelva a suceder. Sinaloa y los Sinaloenses en la mente y el corazón de todos los que amamos vivir en paz buscando la felicidad y gozar sanamente la vida, porque la vida es bella y hay que saber vivirla.


Publicado

en

, ,

por

Etiquetas: